Tuto Quiroga es expulsado de Cuba

 

El 7 de marzo los ex presidentes de Bolivia y Colombia, Jorge Tuto Quiroga y Andrés Pastrana fueron impedidos de entrar en Cuba y posteriormente expulsados por las autoridades migratorias de ese país. ¿Qué hacían estos personajes en Cuba? Fueron a recibir el premio Oswaldo Payá de la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia (Juventud LAC) organizado por disidentes del gobierno cubano.

 

Es interesante notar que estas organizaciones que suelen hablar de la democracia, como en este caso la disidencia con el régimen cubano (de quien en este momento no vamos a hablar) no tienen reparos en premiar a personajes tan funestos como Tuto Quiroga, nada menos que heredero del legado del ex dictador criminal Hugo Bánzer Suárez. Como todos sabemos en Bolivia el banzerismo trajo sangre y luto al pueblo boliviano en la década de los 70. Bánzer un rabioso anticomunista y cerrado defensor de la gran burguesía y terratenientes bolivianos tomó el poder en Bolivia dando un golpe militar que mató a centenares de personas y cometió varios crímenes en las zonas campesinas. Su gobierno fue avalado por el “democrático” gobierno estadounidense quien le otorgó grandes préstamos. Con este golpe se beneficiaron principalmente los terratenientes del norte y oriente bolivianos quienes recibieron grandes extensiones de tierras donde explotaban mano de obra gratuita de indígenas y campesinos.

 

Tuto Quiroga es el directo heredero de esta corriente política reaccionaria que años después se recicló en una corriente “democrática” cuando Bánzer postuló al gobierno en elecciones y fue presidente. Éste no pudo concluir su mandato por enfermedad y su vicepresidente, Tuto Quiroga, culminó ese periodo presidencial.

 

En boca de los reaccionarios liberales burgueses y fascistas, la “democracia” en general es un concepto tan prostituido que ahora Tuto puede darse el lujo, sin sonrojarse, de llamarse defensor de la democracia y acusar, igualmente sin ponerse rosado, de dictadores a quienes le viene en gana, pero más aún, no se trata sólo de lo que hace y piensa este sujeto, sino otras organizaciones “democráticas” lo premian como un defensor de la democracia. Está claro que lo que une a esta clase de gente como Tuto y demás “demócratas” en el mundo es la cerrada defensa del sistema capitalista, no importa si seas heredero del golpismo, la dictadura militar, el fascismo, o seas “electo” por el voto en las urnas, el punto común es sin duda la defensa del viejo sistema capitalista reaccionario (como el capitalismo burocrático propio de nuestros países) y la oposición violenta o sofisticada a la revolución social.

 

Es por eso que los “demócratas” del mundo, y sin duda esos que pululan hoy en Bolivia, pueden entregar premios a los herederos del fascismo banzerista.

 

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Durante el “banderazo” Evo movilizó a sus partidarios y miles de funcionarios públicos con la intención de promover su candidatura como se ve en la foto

 

 

La maniobra política del “banderazo”

 

El pasado sábado 10 de marzo el gobierno de Evo Morales realizó su acto de borrachera patriotera con el llamado “banderazo” que consistió en desplegar “la bandera más grande del mundo”. Uno de los insólitos objetivos del “revolucionario gobierno de Morales” era, según sus funcionarios, registrar un récord en el Libro Guinness, de lo que ya no se dijo nada, por suerte diríamos nosotros pues nos parece una disparatada ridícula invertir tanto dinero del pueblo en semejante objetivo. Por otro lado también se ha dicho que la actividad tenía el objetivo de generar un impacto en el proceso de demanda en la Corte Internacional de Justicia que el gobierno boliviano realizó contra el Estado chileno en busca de sentar a éste a negociar una salida soberana al mar.

 

Más allá de evaluar lo insulso que puede ser esta pretensión lo importante aquí es ver que cada paso que da el gobierno de Morales está en función de sus objetivos de permanencia en el poder por lo que, en realidad este “banderazo” es una maniobra política, que, moviendo el sentimiento nacional y promoviendo el chovinismo patriotero, busca llevar a las masas a un supuesto acto de unidad que respalde al gobierno y así ocultar la creciente impopularidad y la crisis profunda en la que el Estado boliviano se encuentra.