Redacción de la AND Brasil.
 26 Abril 2018

El pueblo de Nicaragua salió en poderosas protestas en todo el país en la segunda quincena de abril y obligó al presidente del viejo Estado semicolonial, Daniel Ortega, a revocar la "reforma"de las Pensiones, el día 23/04. A pesar de la sangrienta represión -que contó con la participación del Ejército-, los manifestantes no retrocedieron. Al menos 30 personas murieron, 120 fueron detenidas y 50 resultaron heridas.


Las protestas ocurrieron en más de 84 municipios o equivalentes por todo el país. La primera protesta ocurrió el 18 de abril y, después de esa, hubo otras cuatro grandes protestas que involucraron a miles de masas.


En el municipio de León, a 90 kilómetros de la capital Maguana, la sede del INSS (Instituto Nacional de Seguridad Social) y otros edificios del gobierno semicolonial también fueron puestos en llamas. En la capital, las masas intentaron incendiar la sede de una estación de radio ligada al viejo Estado. Según informes, en varias partes de la ciudad se escuchaban disparos y explosiones. Varios paneles publicitarios y monumentos gubernamentales fueron incendiados en protestas masivas.


En otros municipios también hubo manifestaciones combativas. En Masaya, una multitud levantó barricadas y saqueó supermercados. En el municipio de Granada, manifestantes intentaron incendiar el ayuntamiento. En todo el país, supermercados y otras grandes redes de comercio fueron saqueados por multitudes.

Para intentar mantener al pueblo callado, el gobierno envió tropas del Ejército a la ciudad de Estelí, ubicada a 185 kilómetros de Managua, capital del país.
Atolondrados por la violenta reacción popular a sus intentos, los reaccionarios intentaron callar a las masas por medio de la masacre. Una emisora ​​de radio en el municipio de León fue incendiada y dos canales de televisión fueron colocados fuera del aire, según denuncias, en acciones coordinadas de la represión.
Un joven estudiante secundario llamado Álvaro Conrado, de 15 años, también fue ejecutado por las fuerzas represivas durante una jornada de luchas estudiantiles en las universidades, en medio de las protestas contra la "reforma" Previsional, el día 20/04. Un periodista llamado Ángel Eduardo Gahona también fue muerto, en vivo durante una cobertura, pero no hay informaciones sobre la autoría de la ejecución.


La contrarreforma


Toda la rebelión se volcó contra el intento del gobierno semicolonial de una reforma Previsional (INSS). La reforma pretendida por Ortega aumentaría el tiempo de trabajo necesario para que los trabajadores se jubilen. La propuesta también reduciría en un 5% el valor actual de la pensión destinada a los jubilados.
Esta contrarreforma, tal como la que el gobierno semicolonial de Michel Temer pretende aplicar en Brasil, es parte de una exigencia del Banco Mundial y del imperialismo, principalmente el yanqui. Es una necesidad de los monopolios tener leyes laborales y previsionales que permitan sobreexplorar más al proletariado y al pueblo por más tiempo.